Por Redacción
Washington, 22 de marzo de 2026.- El presidente Donald Trump amenazó este sábado con trasladar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los aeropuertos de Estados Unidos si los demócratas en el Congreso no firman de inmediato un acuerdo para financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La declaración, realizada a través de redes sociales, busca presionar a la oposición legislativa tras cinco semanas de cierre parcial que ha dejado sin salario completo a cerca de 65 mil empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) desde el 13 de marzo.
“Si los demócratas de la izquierda radical no firman de inmediato un acuerdo para que nuestro país, en particular nuestros aeropuertos, vuelvan a ser libres y seguros, trasladaré a nuestros brillantes y patriotas agentes de ICE a los aeropuertos”, señaló el republicano en su mensaje. Trump añadió que espera la llegada de estos elementos para el próximo lunes, advirtiendo: “¡Prepárense!”.
La escalada retórica ocurre un día después de que el Senado rechazara, por quinta vez desde febrero, una propuesta para financiar al DHS. Los legisladores demócratas mantienen su postura de oponerse a cualquier nuevo desembolso para el departamento hasta que se implementen cambios sustanciales en la forma en que ICE realiza las redadas contra migrantes, lo que ha generado un punto muerto en la aprobación del presupuesto federal.
El bloqueo presupuestal ya tiene consecuencias operativas visibles en la infraestructura aérea nacional. La falta de pago ha provocado largas filas en terminales clave como Atlanta, el aeropuerto JFK en Nueva York y Nueva Orleans, donde el personal de la TSA continúa laborando bajo incertidumbre económica. La disputa política entre ambas cámaras del Congreso pone en riesgo la estabilidad del sistema de seguridad aeroportuaria mientras se acerca la fecha límite mencionada por el mandatario para el despliegue de fuerzas migratorias.
Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente por parte del ICE los detalles logísticos de dicho movimiento ni se ha registrado una reacción formal de la TSA ante la amenaza presidencial. La situación mantiene en tensión a los trabajadores del sector y a los viajeros, quienes enfrentan retrasos crecientes mientras los partidos negocian bajo la presión del cierre gubernamental parcial.