Washington, 28 de marzo de 2026.- Senadores republicanos y demócratas acordaron la madrugada del viernes 27 de marzo financiar la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, con excepción del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Este acuerdo legislativo ocurre mientras Markwayne Mullin juramentó como nuevo secretario de Seguridad Nacional en una ceremonia en la Casa Blanca con la presencia del presidente Donald Trump.

El acuerdo alcanzado en el Senado financiaría componentes clave como la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) y la Guardia Costera, dejando fuera a las agencias migratorias que han sido eje de la disputa política. La medida ahora deberá pasar a la Cámara de Representantes para su aprobación final, en un intento por mitigar los efectos del bloqueo presupuestario que ha dejado sin fondos discrecionales a diversas dependencias.

Ante la crisis operativa en los aeropuertos, el presidente Donald Trump anunció que firmará una orden ejecutiva para garantizar el pago inmediato a los agentes de seguridad aeroportuaria, quienes han trabajado sin salario debido al cierre parcial del DHS. El mandatario instruirá al nuevo secretario Mullin para ejecutar estos pagos de inmediato y hacer frente a la situación de emergencia que ha generado retrasos significativos en los viajes.

La falta de pagos ha impactado la operación en terminales aéreas clave. Según los datos duros verificados, se registró un ausentismo de 40.3% en la TSA del Aeropuerto William P. Hobby de Houston, Texas, y de 37.4% en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, Georgia. Estas cifras reflejan la gravedad del absentismo laboral en medio del impasse financiero.

Markwayne Mullin asumió el cargo en medio de este escenario crítico. Durante la ceremonia de juramentación realizada en la residencia presidencial, el nuevo secretario contó con la presencia de Donald Trump. Tras asumir la posición, Mullin tiene la encomienda de gestionar la seguridad nacional bajo estas restricciones presupuestarias parciales.

El origen de la crisis se atribuye a discrepancias sobre políticas migratorias. Trump ha señalado que la situación deriva del rechazo de los demócratas a financiar completamente el departamento sin incluir medidas de fiscalización para los agentes migratorios, tras unas redadas en enero donde fallecieron dos ciudadanos estadounidenses. El financiamiento parcial aprobado busca reactivar operaciones esenciales mientras persiste el debate sobre el presupuesto de las agencias de inmigración.

Por Editor

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