Por Redacción
Monterrey, 22 de marzo de 2026.- La Jornada 12 del torneo Clausura 2026 de la Liga MX quedó marcada por incidentes de violencia y controversias deportivas. En Monterrey, el partido entre Rayados y Chivas, que finalizó con marcador de 2-3 a favor de los visitantes, derivó en disturbios que dejaron al menos 14 personas detenidas. Paralelamente, en la Ciudad de México, el Clásico Capitalino entre Pumas y América concluyó con una victoria 1-0 para los universitarios y una fuerte polémica por una posible mano no sancionada dentro del área.
Las autoridades reportaron que tras el encuentro en el Estadio BBVA fueron retenidas 14 personas. De este grupo, cinco fueron identificadas por delitos relacionados con violencia en espectáculos deportivos, incluyendo a tres menores de edad y dos adultos. Las otras nueve detenciones correspondieron a faltas administrativas, aunque no se especificó la naturaleza exacta de estas infracciones ni la hora precisa en que ocurrieron los altercados.
La derrota del Club América ante Pumas mantiene al equipo en una situación crítica dentro del torneo, con la posibilidad de no ganar ningún clásico durante esta competencia. El resultado ha generado análisis sobre el desempeño del conjunto, mientras que el arbitraje del encuentro centra la atención en una jugada donde Antonio Leone, jugador de Pumas, habría cometido mano dentro del área sin que el árbitro César Ramos marcara penal.
La interpretación de la jugada ha dividido opiniones entre expertos. Fernando Guerrero, exárbitro y analista para TUDN, así como Francisco Chacón, quien colabora con TV Azteca, han abordado la controversia desde sus respectivas plataformas. Sin embargo, hasta el momento no se ha emitido un dictamen oficial por parte de la Liga MX o la Comisión de Arbitraje respecto a la validez de la reclamación sobre la mano no cobrada.
Los incidentes en Monterrey resaltan la persistencia de problemas de seguridad en los estadios mexicanos, donde la interacción entre aficionados de equipos rivales continúa derivando en confrontaciones físicas. Las cifras de detenidos reflejan la intervención de fuerzas de seguridad para contener los disturbios, aunque se desconoce si hubo heridos como consecuencia de los enfrentamientos.
Con estos eventos, el fútbol mexicano enfrenta un fin de semana complejo que combina la preocupación por la conducta de los espectadores y la discusión técnica sobre las decisiones arbitrales que pueden influir en el rumbo de la temporada para clubes como América y Pumas.