Por Redacción
Puebla, 23 de marzo de 2026.- Ciudadanos y representantes del movimiento contra el proyecto del Cablebús en Puebla exigieron al Gobierno del estado, encabezado por Alejandro Armenta Mier, la cancelación de la obra, argumentando un ecocidio y afectaciones graves a la biodiversidad. La protesta, realizada el 22 de marzo a las 11:00 horas, marcó la quinta manifestación de este tipo e incluyó un recorrido desde el Parque Juárez hasta el Parque Ecológico, zona donde se planea la reubicación de más de 300 árboles.
De manera simultánea, vecinos de la colonia Colina del Sur en la Ciudad de México alertaron sobre riesgos urbanos y ambientales derivados de la construcción de la Estación 3 de la Línea 5 del mismo sistema de transporte. Estos residentes promovieron un juicio de amparo para exigir la revisión técnica y legal del proyecto, basándose en un análisis territorial preliminar realizado con herramientas de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y fuentes oficiales como el Atlas de Riesgos.
En el pronunciamiento de los activistas en Puebla, se cuestionó directamente la justificación del gobernador Alejandro Armenta Mier, quien había argumentado que el Cablebús ayudaría a disminuir el acoso en el transporte público. Un grupo de mujeres activistas en la entidad contradijo esta afirmación, señalando que la obra no aseguraría el fin del hostigamiento sexual y calificaron de “muy cobarde” tomar ventaja de esa lucha social para validar la construcción del proyecto.
Los colectivos ambientalistas y ciudadanos movilizados en Puebla mantienen su postura de que la intervención en el Parque Juárez representa una amenaza irreversible para el ecosistema local. La investigación indica que la próxima protesta en la entidad está programada para el domingo 29 de marzo de 2026, con el objetivo de continuar presionando a las autoridades estatales.
Por su parte, la acción legal iniciada por los habitantes de Colina del Sur busca frenar los impactos urbanos en la capital, aunque la investigación no detalla el estado actual del juicio ni la respuesta oficial del gobierno de la Ciudad de México ante el amparo promovido. Ambas movilizaciones reflejan la creciente oposición social a la expansión del Cablebús bajo argumentos de protección ambiental y seguridad urbana.