Pamplona, 12 de julio de 2026.- El parte médico provisional informa de que ha habido un herido por cornada en la cara y 13 contusionados en piernas, brazos, muñecas, hombros y pies en el quinto encierro de los sanfermines.
El encierro fue protagonizado por los toros de José Escolar, una ganadería abulense cuya fama es ser seria, exigente, áspera, fiera e imprevisible. Los animales han corrido esta mañana su décima carrera desde su estreno en el año 2015.
La jornada, que tuvo lugar un sábado, registró una masiva afluencia donde en las calles del encierro no cabía un alfiler, formando una auténtica marabunta en la que se mezclaron corredores avezados con muchos novatos.
Durante el recorrido, en la calle Mercaderes, un toro se puso en cabeza, aceleró y fue a estrellarse contra los tablones que dan paso a la calle Estafeta. En ese mismo tramo, un mozo quedó literalmente atrapado entre un toro y un cabestro.
Posteriormente, en la calle Estafeta hubo zancadillas, resbalones, caídas y contusiones. La manada llegó rota al ruedo de la plaza; un toro y un cabestro fueron los primeros en entrar.
Sobre el comportamiento de los astados, se indicó que los toros modernos, incluidos los de José Escolar, ya no tiran cornadas, no se separan de la manada, agachan las cabezas, se arropan con los cabestros y huyen del bullicio con frenesí. No obstante, minutos antes de las 8 de la mañana, en los corrales de Santo Domingo, parecían corderitos bonancibles, ajenos al bullicio, al griterío y a las molestias de la dura prueba que les esperaba.