Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este sábado a las declaraciones del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que los cárteles del narcotráfico “dirigen México”. Durante eventos en Nayarit, la jefa del Ejecutivo defendió la soberanía nacional y rechazó cualquier injerencia externa, subrayando que “en México gobierna el pueblo”. La respuesta se da en el contexto de una cumbre organizada por Trump con líderes de derecha latinoamericanos a la que México no fue invitado.
En su intervención en Santa María del Oro, Nayarit, Sheinbaum afirmó que México es un país soberano que no requiere ni acepta que otros gobiernos vengan a decirle qué hacer. “Nosotros somos un país soberano, no necesitamos que vengan otros gobiernos a decirnos qué hacer, mucho menos a ofrecernos ayuda que no hemos solicitado”, declaró, en aparente referencia a una oferta de asistencia que habría hecho el gobierno estadounidense.
La mandataria, quien realizaba una gira de trabajo por el estado para entregar pensiones e inaugurar un Centro Libre para Mujeres, enfatizó que su gobierno trabaja en coordinación con las autoridades locales para garantizar la seguridad. “Aquí en Nayarit, junto con el gobernador Miguel Ángel Navarro, estamos trabajando día a día por la seguridad y el bienestar de las familias”, señaló.
Las declaraciones de Sheinbaum surgieron luego de que Trump publicara en sus redes sociales comentarios sobre la situación de seguridad en México, sugiriendo que los cárteles tienen el control. Ante esto, la presidenta mexicana recordó que, según cifras del Departamento de Justicia de Estados Unidos, más del 75% de las armas utilizadas por el crimen organizado en México provienen del país vecino, responsabilizando así en parte a la falta de control de armas en territorio estadounidense.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitió un comunicado respaldando la postura presidencial, en el que reiteró el compromiso de México con la cooperación bilateral en materia de seguridad, pero siempre con respeto a la soberanía y al marco legal de cada nación. El texto subraya que la relación entre ambos países debe basarse en el mutuo respeto y la corresponsabilidad.
El incidente diplomático ocurre en un momento de tensión en las relaciones bilaterales, marcado también por manifestaciones frente a la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México en rechazo a las políticas migratorias impulsadas por Trump. Además, el gobierno mexicano ha intensificado una campaña de comunicación para destacar avances en seguridad, como la reciente captura en Sinaloa de un fugitivo buscado por el FBI.
Mientras tanto, la cumbre convocada por Trump, a la que asistieron al menos 12 mandatarios y expresidentes de América Latina de tendencia conservadora, fue percibida por analistas como un intento de reafirmar su influencia en la región. La no inclusión de México en la lista de invitados fue interpretada como una señal del distanciamiento actual entre ambas administraciones.