Lima, 24 de marzo de 2026.- El ministro de Energía y Minas de Perú, Ángelo Alfaro Lombardi, presentó su renuncia al cargo tras ser acusado públicamente de haber violado a una adolescente en el año 2000, cuando la víctima tenía 16 años y él 47. La salida del funcionario, confirmada por la Presidencia de la República, marca la octava dimisión de un miembro del gabinete del presidente José María Balcázar.
La denuncia fue formulada por Jennifer Canani, quien relató que los hechos ocurrieron en la ciudad de Pucallpa, en la selva peruana, mientras ella cursaba el quinto año de secundaria y Alfaro ocupaba un cargo gerencial en una empresa eléctrica. Según la denunciante, tras un encuentro en el que perdió el conocimiento, despertó en la cama del hoy exministro y posteriormente quedó embarazada. Canani afirma que Alfaro prometió reconocer al niño a cambio de convivir con ella, iniciando una relación marcada por maltratos físicos y psicológicos.
Ante las acusaciones, Ángelo Alfaro Lombardi emitió un comunicado en el que rechazó categóricamente haber cometido algún delito. El exfuncionario cuestionó las motivaciones de la denuncia, alegando que el único propósito de la mujer es obtener dinero de él. En su declaración, afirmó contar con evidencia que demostraría su inocencia y revelaría intereses ocultos detrás de la supuesta campaña en su contra, aunque no presentó dichas pruebas públicamente.
La controversia ha generado un debate sobre la normalización de la violencia sexual y el matrimonio infantil en el país. Especialistas en género han señalado que los delitos sexuales contra menores son imprescriptibles en la legislación peruana, por lo que el caso podría derivar en una investigación judicial independientemente del tiempo transcurrido desde los hechos. Organizaciones de la sociedad civil expresaron preocupación por las fallas estructurales del Estado para prevenir y sancionar este tipo de violencia.
Con la aceptación de la renuncia por parte del Ejecutivo, el gobierno peruano agradeció los servicios prestados por Alfaro durante su gestión, especialmente en el contexto de la crisis de seguridad energética reciente. Sin embargo, la atención pública se centra ahora en las repercusiones políticas del escándalo y en el proceso legal que podría enfrentar el exministro por las graves acusaciones de abuso sexual.