Mugello, 31 de mayo de 2026.- Raúl Fernández logró la victoria en la carrera sprint del GP de Italia, rompiendo el dominio histórico de Ducati en su circuito de casa. Hacía un lustro que la fábrica de Borgo Panigale no perdía una sola carrera en Mugello durante el Gran Premio local, una racha que se interrumpió justo durante los festejos del centenario de la marca.
Aprilia, vecina de Noale, fue la causante de esta derrota y demostró que sigue siendo la moto a batir en este tramo inicial del campeonato del mundo de MotoGP en 2026. Por primera vez en la historia, la escuadra italiana colocó a tres motos en la primera fila de parrilla y se llevó su primera pole en este trazado desde 1999, lograda por Marco Bezzecchi, líder del certamen en la cronometrada.
Fernández, piloto español del equipo Trackhouse, cliente estadounidense de Aprilia, voló desde la segunda plaza de parrilla. Tras la sorpresa en la salida de Marc Márquez, quien se colocó primero en la frenada de la curva uno, y el resbalón a plomo de Bezzecchi en la arrancada, Fernández tomó el mando en la tercera curva y comandó la prueba hasta la línea de meta. El español llegó a distanciarse más de un segundo de su compañero de marca, Jorge Martín.
En el podio, Fernández mantuvo a raya a Martín y a Fabio Di Giannantonio, quien salvó el honor de los ducatisti. Con el paso de las vueltas y el desgaste de los neumáticos, la lógica terminó por imponerse tras unos primeros giros donde el novato brasileño Diogo Moreira había rodado tercero con firmeza. Márquez, defensor de la corona y puntal de Ducati que largó desde la cuarta plaza, perdió fuelle con el paso de las vueltas y finalizó quinto en su retorno a la competición apenas 20 días después de su novena intervención en el brazo derecho.
“He salido con energía, pero luego he buscado un ritmo cómodo para acabar sin exagerar ni caer. Si me caliento tengo las de perder. El objetivo es hacer una carrera decente y terminarla”, declaró Márquez sobre su actuación. Por su parte, el triunfo de Fernández, de 25 años, llega en un momento crucial de su trayectoria, ya que todavía sigue pendiente de firmar su próximo contrato de cara al revolucionario 2027.
Este resultado representa el mejor de su vida en Mugello, donde anteriormente solo había subido al podio en Moto2, y le vuelve a poner en el rumbo correcto tras la reyerta de Montmeló en el GP de Catalunya, donde terminó en el suelo junto a Martín y lo cual no ayudó a su renovación. El equipo estadounidense Trackhouse se mostró contento con el rendimiento y actitud de Fernández en líneas generales.