Viena, 12 de abril de 2026.- La Policía está investigando como un acto de crueldad animal la muerte de una cría de antílope negro, o cervicabra, con un arma con silenciador sobre las tres de la mañana del pasado domingo en el Zoo de Schönbrunn, en Viena. La organización PETA ofreció mil euros por información sobre el autor del disparo.
El disparo provino del exterior del recinto donde están los antílopes. En un video se observa que el resto de los animales no se asusta por ningún ruido cuando el antílope fue alcanzado.
La unidad de investigación criminal de la Policía está investigando el incidente. Los investigadores no han encontrado aún el proyectil con que se cree se alcanzó al animal, aunque un forense ha determinado que probablemente se trata de una herida de bala.
El zoológico ha incrementado las patrullas nocturnas y reforzado la seguridad con personal externo. Stephan Hering-Hagenbeck, director del zoológico, declaró que “La seguridad de las personas y los animales es nuestra máxima prioridad y estamos haciendo todo lo posible para garantizar el más alto nivel de protección”.
Yvonne Würz, bióloga de PETA, calificó el hecho como un “acto brutal que debe ser perseguido y cuyos responsables deben ser castigados”.
Würz explicó que “En los zoológicos, a menudo no están adecuadamente protegidos contra ataques, por lo que incidentes como este, en los que los animales son secuestrados, heridos o asesinados, ocurren una y otra vez”. PETA ha pedido que los animales dejen de ser exhibidos en cautividad con fines de entretenimiento.