Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- Organizaciones de derechos humanos y activistas documentan un patrón regional de represión estatal que incluye desapariciones forzadas, deportaciones masivas sin debido proceso y confiscación de bienes a opositores políticos en Argentina, Venezuela, Nicaragua y El Salvador, según denuncias presentadas en marzo de 2026.
Human Rights Watch, a través de su directora para las Américas Juanita Goebertus, ha emitido comunicados oficiales señalando las violaciones sistemáticas reportadas en la región. Las organizaciones documentan casos que van desde desmantelamiento de políticas de memoria histórica hasta endurecimiento de políticas migratorias inspiradas en modelos restrictivos.
En Argentina, bajo la administración de Javier Milei, se registraron 5.000 personas no admitidas o expulsadas en un periodo de dos meses, mientras que 620 personas fueron deportadas durante 2024, lo que representa un incremento de 40 por ciento respecto al año anterior. La Ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, ha realizado anuncios oficiales sobre estas medidas migratorias.
Venezuela y Nicaragua mantienen reportes de desapariciones forzadas y confiscación de bienes a opositores políticos. Entre los involucrados en las denuncias figuran William Dávila, Enrique Márquez, Lilian Tintori y Leopoldo López en Venezuela, así como activistas como Amaru Ruiz y Thelma Brenes, quienes han presentado declaraciones públicas sobre los casos.
El Salvador enfrenta acusaciones por desaparición de deportados. Según los datos documentados, 11 salvadoreños deportados desde Estados Unidos han desaparecido, incluyendo a César Humberto López Larios, conocido como El Greñas. Más de 9.000 salvadoreños fueron deportados desde EE.UU. en 2025, de los cuales 10 por ciento tenía antecedentes penales, mientras que más de 250 venezolanos también fueron deportados desde territorio estadounidense.
Existen contradicciones en las acusaciones: el Gobierno de EE.UU. y El Salvador acusan a deportados de ser miembros de pandillas como MS-13, pero familias de los desaparecidos y Human Rights Watch niegan esa condición. Solo se menciona a El Greñas como líder conocido de MS-13, sin que se presente evidencia pública que vincule al resto de deportados desaparecidos con organizaciones criminales.
Las denuncias también incluyen protestas socioambientales lideradas por mujeres en Argentina, como las vecinas de Mendoza representadas por Macarena Limousin, y la participación de la economista Mercedes D’Alessandro en el debate sobre políticas públicas. El chavista Carlos Brenes figura entre los casos de desaparecidos reportados en Venezuela.
Este patrón regional de violaciones a derechos humanos se desarrolla en un contexto de crisis políticas que afecta la estabilidad democrática en América Latina, con organizaciones internacionales y activistas locales documentando los casos y exigiendo respuestas de los gobiernos involucrados.