Por Redacción
Secretaría De Gobernación (Ciudad De México), 17 de marzo de 2026.- Los partidos Morena, PT y PVEM formalizaron esta noche una nueva alianza electoral para los comicios de 2027, tras superar tensiones por el rechazo inicial del Partido Verde y del Trabajo a la reforma electoral propuesta por el gobierno de Claudia Sheinbaum. El acuerdo, celebrado en las instalaciones de la Secretaría de Gobernación, incluye un “Plan B” que mantiene privilegios presupuestales para los partidos aliados, con el PT recibiendo 828 millones de pesos en 2026 para estancias infantiles y un historial de 3,000 millones entregados entre 2019 y 2022.
La presidenta Sheinbaum encabezó el acto junto a Alberto Anaya del PT, Karen Castrejón y Manuel Velasco del PVEM, además de los coordinadores parlamentarios Ricardo Monreal e Ignacio Mier. La ceremonia marcó una reconciliación pública luego de que verdeecologistas y laboristas votaran contra la iniciativa original de reforma electoral, generando incertidumbre sobre la cohesión de la coalición oficialista.
Según datos confirmados, el costo total de prerrogativas para PT y PVEM ascenderá a 1,500 millones de pesos en 2026, sumando 9,000 millones en los últimos siete años. Estas cifras contrastan con declaraciones gubernamentales previas sobre posibles límites a los presupuestos partidistas, aunque los detalles específicos del “Plan B” no fueron revelados completamente.
El contexto político muestra una oposición debilitada, con el PRI perdiendo 5.36% de su base militante en seis meses y el PAN enfrentando similar desgaste. Analistas señalan que la reagrupación oficialista busca cerrar filas ante posibles alianzas opositoras que podrían incluir a PVEM y PT para 2027, aunque la firma de este acuerdo parece descartar temporalmente ese escenario.
La votación fallida en la Cámara de Diputados que originó la crisis no tuvo fecha especificada en los documentos, pero fuentes legislativas indican que ocurrió en semanas recientes. El acto en Gobernación incluyó un mensaje de unidad de Sheinbaum, quien destacó la “lealtad” de los aliados y la importancia de consolidar el proyecto de la Cuarta Transformación.
El acuerdo llega en un año electoral crucial donde Morena busca mantener su hegemonía frente a un electorado que muestra signos de fatiga y fragmentación. Los próximos meses probarán la solidez de esta alianza renovada, mientras la oposición intenta reorganizarse ante la ventaja financiera y operativa del oficialismo.