Ciudad De México, 30 de marzo de 2026.- La economía mexicana enfrenta incertidumbre por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que ha motivado al gobierno federal a implementar un paquete de medidas fiscales y monetarias para contener el impacto económico.
La Secretaría de Hacienda lleva tres semanas sosteniendo estímulos fiscales para todos los combustibles que se consumen en México, ajustando los subsidios a través del Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS).
El diésel cuenta con un estímulo fiscal del 70.28%, equivalentes a 5.17 pesos por litro. La gasolina magna tiene una ayuda del 23.12%, es decir 1.54 pesos por litro, mientras que el combustible premium recibe un subsidio del 7.97%, equivalente a 0.45 pesos por litro.
En el ámbito monetario, el Banco de México recortó su tasa de referencia a 6.75%. La inflación en la primera mitad de marzo se mantuvo en 4.63%.
Meanwhile, la mezcla mexicana de petróleo alcanzó los 100 dólares por barril esta semana, lo que representa un factor adicional de presión sobre las finanzas públicas.
Según datos de la OCDE, el Estado mexicano padecen un rezago en recaudación de impuestos del 18% del PIB, lo que limita el margen de maniobra fiscal.
Joan Domene, economista jefe en Oxford Economics, indicó que “el espacio fiscal para México no es grande, pero no creemos que vaya a generar un deterioro muy profundo en la balanza fiscal de este año”.