Por Redacción

Brooklyn, Estados Unidos, 18 de marzo de 2026.- Servando Gómez Martínez, alias ‘La Tuta’, exlíder del cártel de Los Caballeros Templarios, se declaró inocente este martes ante un juez federal en la Corte de Distrito del Este de Nueva York, en Brooklyn, por cargos de conspiración para traficar cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos. El acusado, quien ya cumple una condena de 47 años en México, fue extraditado en agosto de 2025 y ahora enfrenta un segundo proceso judicial que podría sumarle hasta 40 años de prisión.

La audiencia, celebrada el 17 de marzo, fue presidida por un juez federal, posiblemente John G. Koeltl, según antecedentes del caso. El abogado defensor de Gómez Martínez, Thomas Ambrosio, presentó la declaración de no culpabilidad ante las acusaciones formuladas por un gran jurado. La próxima vista en el caso está programada para el 24 de junio de 2026.

Los cargos específicos que enfrenta ‘La Tuta’ son dos: conspiración para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína y conspiración para distribuir 500 gramos o más de metanfetamina, ambos con la intención de que las sustancias fueran importadas a territorio estadounidense. La fiscalía federal sostiene que los delitos ocurrieron en un periodo no especificado antes de su extradición.

La defensa de Gómez Martínez ha recurrido a tácticas dilatorias en el pasado, logrando el aplazamiento de una audiencia inicial programada para diciembre de 2025. Su traslado a Estados Unidos se concretó el 13 de agosto de 2025, como parte de un grupo de 26 reos extraditados por el gobierno mexicano, en un operativo ampliamente publicitado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

La extradición se realizó bajo acuerdos bilaterales que garantizaron que los acusados no enfrentarían la pena de muerte en Estados Unidos. ‘La Tuta’, fundador junto con otros de la desaparecida organización criminal La Familia Michoacana, fue condenado en México en 2022 a 47 años de prisión por delitos de narcotráfico y delincuencia organizada, tras un proceso que lo vinculó con una era de violencia extrema en el estado de Michoacán.

El desarrollo de este juicio en Estados Unidos representa un caso emblemático de la cooperación judicial entre México y su vecino del norte, pero también plantea complejidades legales sobre la doble incriminación y la ejecución de condenas en dos países. El resultado podría influir en futuras extradiciones de capos mexicanos solicitados por la justicia estadounidense.

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