Por Redacción
Nueva York, 22 de marzo de 2026.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó formalmente a un tribunal federal desestimar la apelación presentada por la defensa de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de México, quien fue condenado en octubre de 2024 a más de 38 años de prisión por delitos de narcotráfico, delincuencia organizada y falso testimonio.
La petición fiscal fue entregada mediante un documento legal que supera las 100 páginas, en el cual los fiscales especiales Adam Amir y Joseph Nocella argumentan en contra de los recursos interpuestos por el equipo de abogados del exfuncionario mexicano. La presentación marca un nuevo capítulo en el proceso judicial que mantiene a García Luna bajo custodia en territorio estadounidense.
La defensa de García Luna, encabezada por el abogado César de Castro, había presentado su apelación en diciembre de 2025. Los argumentos de la defensa sostienen que el juicio original, el cual se extendió por cinco semanas, se basó fundamentalmente en testimonios no corroborados proporcionados por criminales, una premisa que ahora busca revertir ante la instancia superior.
En respuesta a dichos alegatos, la Fiscalía ha integrado su postura en el extenso escrito presentado esta semana, buscando blindar la sentencia emitida hace año y medio. La condena original incluye, además del tiempo en prisión, una multa económica cuyo monto varía según las fuentes consultadas entre 2 y 5 millones de dólares.
Tras la notificación de este movimiento legal por parte del Departamento de Justicia, el equipo de defensa de García Luna cuenta con un plazo de 21 días hábiles para presentar una respuesta formal ante el tribunal. Este periodo es crítico para definir si la corte admite a trámite los argumentos de la apelación o si ratifica la decisión inicial que envió al exfuncionario a la cárcel.
El caso continúa siendo monitoreado de cerca debido a las implicaciones políticas y de seguridad que tuvo la gestión de García Luna durante su estancia en el gabinete de seguridad mexicano, así como por la gravedad de las acusaciones de vinculación con el cártel de Sinaloa que motivaron su procesamiento en Nueva York.