Ciudad De México, 24 de marzo de 2026.- La inflación interanual en México se ubicó en 4.63% durante la primera quincena de marzo de 2026, impulsada principalmente por el aumento en los precios de los combustibles, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este escenario coincide con la reactivación de estímulos fiscales por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para contener los costos de las gasolinas y el diésel, derivados de la tensión geopolítica en el estrecho de Ormuz que ha elevado el precio del crudo Brent por encima de los 100 dólares por barril.
De acuerdo con reportes oficiales, el precio promedio nacional del diésel oscila entre 28.59 y 28.62 pesos por litro, mientras que la gasolina Premium se sitúa entre 27.37 y 27.55 pesos. No obstante, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló haber observado precios de hasta 29.50 pesos por litro de diésel durante sus recorridos por el territorio, lo que refleja variaciones puntuales respecto al promedio nacional reportado.
Para mitigar el impacto inflacionario, el gobierno federal aplicó estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) vigentes del 21 al 27 de marzo. El subsidio para el diésel representa un 61.80% del valor, equivalente a 4.55 pesos por litro; para la gasolina Magna es del 24.08% (1.61 pesos) y para la Premium del 7.47% (0.42 pesos). Autoridades indicaron que sin este apoyo fiscal, el precio del diésel podría alcanzar los 33 pesos por litro.
La presión en los precios de la energía se vincula directamente con la crisis en el estrecho de Ormuz, la cual ha interrumpido el flujo de cerca del 20% del petróleo marítimo mundial. Ante este contexto, la Secretaría de Energía convocó a una reunión con representantes de gasolineros para abordar la situación en los próximos días, aunque no se han detallado los nombres específicos de los asistentes ni la fecha exacta del encuentro.
Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) mantienen vigilancia sobre el abasto y la comercialización de los hidrocarburos. La estrategia del ejecutivo busca equilibrar la estabilidad de precios con la necesidad de cubrir la demanda interna, en un mercado marcado por la volatilidad internacional de los hidrocarburos.
El panorama económico para las próximas semanas dependerá de la evolución del conflicto en Oriente Medio y de la eficacia de los estímulos fiscales temporales. El gobierno mantiene la postura de ajustar las medidas de apoyo conforme fluctúen los precios internacionales del crudo, con el objetivo de evitar que el incremento en los combustibles derive en presiones inflacionarias más severas para la canasta básica de los mexicanos.