Ciudad De México, 08 de julio de 2026.- La exposición ‘El juego de pelota en Tenochtitlan’ abrió este 8 de julio de 2026 en el Museo del Templo Mayor (MTM). El montaje, que forma parte de las actividades con las que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) participa en el programa Mundial Social, reúne más de 100 piezas y lotes de diversos acervos arqueológicos y etnográficos.
De la selección presentada, 64 elementos corresponden a descubrimientos del Programa de Arqueología Urbana (PAU), dirigido por Raúl Barrera Rodríguez. Estos hallazgos están asociados al Teotlachco, descrito como el ‘juego de pelota de los dioses’, cuyos restos yacen bajo la calle Guatemala, en el Centro Histórico de la capital del país.
La muestra inicia con un panorama geográfico y temporal del juego en Mesoamérica, situando su origen en el periodo Preclásico Temprano (2500-1200 a.C.), hace 3,500 años. En el recinto sagrado de Tenochtitlan existían dos campos de juego: el tezcatlachco o ‘Juego de pelota de espejo’, cuya localización aún se desconoce, y el teotlachco, considerado una evocación material del mito fundacional del pueblo mexica.
Entre las piezas destacadas se incluye un depósito compuesto por miniaturas de mármol encontrado en 1967 por el arqueólogo Jordi Gussinyer durante la construcción de la Línea 2 del Metro; esta oblación dedicada al espacio fue hallada en la calle Escalerillas (hoy Guatemala), donde Leopoldo Batres había localizado ofrendas asociadas al principal juego de pelota en 1900.
Con base en evidencias arqueológicas y el apoyo del arquitecto Luis Rosey Bermúdez, la exposición presenta una reconstrucción hipotética del Teotlachco. Se indica que la estructura debió medir 50 metros de longitud y 34 metros de ancho. Previo a esta muestra, en 1997, el PAU ubicó bajo la Capilla de Ánimas de la Catedral Metropolitana los cabezales del Teotlachco, junto con una ofrenda en cada uno.