Estado De México, 27 de marzo de 2026.- La Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo la incineración de 33 toneladas 594 kilos 200 gramos 600 miligramos de sustancias y precursores químicos, así como 88 mil 470 litros 830 mililitros de líquidos, en instalaciones ubicadas en el Estado de México. El operativo, realizado el 23 de marzo de 2026, contó con la supervisión del Órgano Interno de Control de la institución y peritos en química forense de la Agencia de Investigación Criminal.
Durante la diligencia, el Ministerio Público de la Federación, apoyado por elementos de la Policía Federal Ministerial, procedió a la destrucción térmica del material decomisado. Entre las sustancias eliminadas se encontraban acetato de plomo, hidróxido de sodio, tolueno y ácido clorhídrico, materiales comúnmente utilizados para la elaboración de estupefacientes. Además, fueron inutilizados 49 objetos del delito, entre los que se listan tanques de gas, ollas y una centrifugadora.
El lote de sustancias destruidas incluyó también 15 kilos 991 gramos 500 miligramos de fentanilo y 212 pastillas del mismo opioide sintético. La presencia de autoridades internas durante el proceso tuvo como objetivo garantizar la legalidad y transparencia en la disposición final de los aseguramientos realizados en investigaciones previas.
De manera simultánea a estos trabajos, la Secretaría de Marina (Semar), a través de la Octava Zona Naval, reportó el aseguramiento de 314 litros de tolueno en el Recinto Fiscal y Terminal de Transbordadores de Topolobampo, en el estado de Sinaloa. El hallazgo se produjo al interior de un tractocamión de paquetería durante un recorrido de vigilancia el miércoles 25 de marzo de 2026.
Las acciones forman parte de la estrategia del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México para combatir el tráfico de insumos químicos destinados a la producción de drogas. Las autoridades no han especificado si el volumen de tolueno asegurado por la Marina en la costa del Pacífico se encuentra integrado dentro del total de sustancias incineradas por la FGR en el centro del país.