Ciudad de Mexico, 04 de julio de 2026.- Este sábado se cumple el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, una fecha marcada por un clima de polarización política. El documento histórico, que denuncia 27 ‘abusos y usurpaciones’ por parte de un tirano, es el centro de reflexión en un país dividido.
En medio de las celebraciones, el movimiento ‘No Kings’ realiza una serie de protestas ciudadanas contra las tendencias autoritarias de Donald Trump. El regreso del mandatario al poder fue el factor que impulsó al historiador Robert Parkinson a terminar rápidamente su libro titulado ‘Tyrants and Rogues’ (2026), obra que examina los agravios de la Declaración por primera vez en 120 años.
Los datos reflejan un desencanto significativo con la identidad nacional. Según Gallup, solo el 31% de los jóvenes estadounidenses dicen estar ‘muy o extremadamente orgullosos de ser estadounidenses’, lo que representa una caída desde el 78% registrado en 2015. Además, el 77% de la población cree que los Padres Fundadores no estarían contentos con lo que sus descendientes han hecho con su creación.
La figura de Thomas Jefferson, quien tenía 33 años y era dueño de seres humanos heredados de su padre cuando redactó la Declaración, sigue siendo central en el debate. El texto original proclama: “We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable Rights, that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness.”
Frente a las circunstancias actuales, se recupera una frase supuestamente dicha por Mark Twain: “History doesn’t repeat itself, but it often rhymes”.