Ciudad de Mexico, 29 de marzo de 2026.- Las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel alcanzaron un nuevo punto crítico este domingo, luego de que el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, amenazara con “prender fuego” a las tropas estadounidenses en caso de un ataque terrestre. El funcionario aseguró que el ejército iraní está preparado y que sus misiles ya se encuentran desplegados para enfrentar a soldados de Estados Unidos.
En medio de estas declaraciones, Irán anunció la destrucción de un avión centinela E-3 de Estados Unidos, conocido como AWACS, en la base militar saudí Príncipe Salmán. Fuentes de la agencia Bloomberg confirmaron la destrucción del aparato, valorado en unos 295 millones de dólares, aunque el Mando Central de Estados Unidos todavía no ha comentado esta información. Por su parte, el Ejército de Estados Unidos ha asegurado que no ha perdido ningún avión tripulado por fuego enemigo en el aire durante la campaña contra Irán.
El balance humano del conflicto sigue en aumento. Un total de 2,076 personas murieron y 26,500 resultaron heridas como consecuencia de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, según el último balance oficial de las autoridades iraníes proporcionado por el Ministerio de Sanidad. La ONG Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA) informó de 701 ataques en las últimas 24 horas, una de las cifras diarias más altas desde el inicio de la guerra, que se tradujeron en 173 muertes.
Frente a la escalada, continúan los esfuerzos diplomáticos para frenar el conflicto. Representantes de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reunirán este domingo y lunes en Islamabad, capital de Pakistán, para mantener conversaciones sobre la crisis. Simultáneamente, hasta 27 países se sumaron a una declaración para garantizar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, tras los recientes ataques contra buques comerciales e instalaciones de petróleo.
El impacto económico de la guerra ya se siente en México. La Secretaría de Hacienda lleva tres semanas sosteniendo estímulos fiscales para todos los combustibles que se consumen en el país, mientras la mezcla mexicana ha alcanzado esta semana los 100 dólares por barril. En una decisión sorpresiva para el mercado, el Banco de México optó por recortar su tasa de referencia a 6,75% para empujar el crecimiento, a pesar de que la inflación se aleja de su objetivo.