Por Redacción
Ciudad Juárez, 21 de marzo de 2026.- Las autoridades ministeriales entregaron este día el cuerpo del menor Eitan Daniel a sus familiares paternos en esta ciudad, quienes realizaron los rituales funerarios correspondientes en la colonia Fronteriza, al poniente de la urbe. El deceso del niño de año y medio de edad, cuyo cadáver fue localizado el 10 de marzo en un terreno baldío a las afueras de la localidad, ha generado consternación pública y la detención de cinco personas vinculadas al caso.
La Fiscalía General del Estado (FGE) Zona Norte informó que las investigaciones apuntan a que el menor fue asesinado a golpes dentro del baño de su hogar. Un reporte forense determinó que la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico letal; además, el cuerpo presentaba evidentes signos de desnutrición y posibles indicios de maltrato previo. Videos de seguridad capturados en la zona mostraron a una mujer arrojando el cuerpo en la zona desértica donde fue hallado.
Como presunta autora material del homicidio fue señalada Vianey Esmeralda ‘H’, madre del menor, de 23 años, quien fue capturada en la zona de Los Kilómetros. Asimismo, las autoridades acusan al padre, Bryan Adrián ‘S’, de 39 años y ciudadano estadounidense, de incurrir en graves maltratos contra el niño. Según los familiares paternos, el menor había presentado cambios físicos notables, incluyendo pérdida de peso, mientras sus padres permanecían separados desde hacía aproximadamente un mes.
La investigación derivó en la detención de otros tres familiares directos por presunta complicidad para ocultar el crimen: Ericka ‘H’, abuela materna de 44 años; Vianey ‘G’, bisabuela de 70 años, y Raúl Rosendo ‘H’, tío del menor. Durante el velorio en el domicilio de la abuela paterna, la familia expresó su dolor y pidió a la comunidad evitar juicios de valor mientras las autoridades determinan la situación jurídica de los detenidos.
El cuerpo de Eitan Daniel permaneció ocho días sin ser identificado oficialmente tras su hallazgo por un recolector de basura. El caso ha incrementado la exigencia social de justicia en Ciudad Juárez, donde se continúan revelando detalles sobre las condiciones de violencia extrema en las que vivía el menor, incluyendo grabaciones difundidas en redes sociales que muestran lesiones visibles en el niño.