Ciudad De México, 01 de abril de 2026.- Existe una discrepancia entre las versiones oficiales y los reportes de organizaciones civiles respecto al origen, magnitud y estado de limpieza del hidrocarburo arribado a las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. Mientras la secretaría de Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, afirmó que tras inspecciones no se han detectado daños severos ni rastros de hidrocarburos en el Sistema Arrecifal Veracruzano, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México informó haber recibido reportes ciudadanos de 96 sitios costeros con arribo de material, extendiéndose a lo largo de 933 kilómetros de línea de costa.
La secretaria Bárcena declaró: “Venimos todos aquí a ver cómo están las playas… a dar esa tranquilidad de que estamos trabajando en conjunto para que las playas estén limpias y la gente pueda disfrutar”. Por su parte, el comisionado de Áreas Protegidas, Pedro Álvarez Icaza, detalló que se encontraron evidencias mínimas de hidrocarburos en siete de las nueve áreas naturales protegidas vigiladas, las cuales ya han sido recolectadas. Una misión de la Unesco y recorridos de la subsecretaría confirmaron la ausencia de impactos en los arrecifes veracruzanos, aunque Bárcena indicó que se realizarán buceos para confirmar: “Creemos que no (hay daño), pero igual lo estamos valorando”.
En contraste, Manuel Llano Vázquez Prada, fundador de CartoCrítica, A.C., explicó que el derrame ha alcanzado dimensiones grandes, asociado a una fuga en un ducto de Pemex desde febrero. Organizaciones ambientalistas acusaron a la paraestatal de falsear información, señalando que el vertido se detectó desde el 6 de febrero en imágenes satelitales frente a Campeche, sobre el ducto Old AK C. El buque Árbol Grande, operado por Constructora Subacuática Diavaz bajo contrato con Pemex, permaneció en el sitio del 7 al 14 de febrero realizando maniobras. Llano Vázquez Prada afirmó: “Eso no es la chapopotera de Cantarell” y “No es un barco que casualmente pasa por ahí”, refiriéndose a la explicación oficial.
Sobre las labores de remediación, Miguel Ángel Miranda Mendoza, subdirector de Pemex, informó que se han limpiado mil 300 kilómetros mar adentro y toda la línea costera desde Coatzacoalcos hasta Punta San Juan, utilizando mano de obra local en un 90 por ciento para evitar daños al ecosistema. Sin embargo, la Red Corredor Arrecifal reporta que, de los 96 sitios registrados, únicamente ocho han sido atendidos por Pemex. Según la organización, 54 sitios se reportan sin atención, en 14 la limpieza fue realizada por comunidades con sus propios medios y en 20 casos hubo colaboración entre ciudadanos y autoridades.
Los residuos detectados recientemente en zonas como Barrillas y Jicacal son atribuidos por autoridades a emanaciones naturales provenientes de chapopoteras acentuadas por un frente frío. No obstante, persisten reportes de presencia de hidrocarburo en el mar, incluyendo una mancha considerable documentada por pescadores cerca del Faro de Santiaguillo, en Veracruz. La Red Corredor Arrecifal señaló: “Los recorridos más recientes en playas muestran que el hidrocarburo sigue arribando en varios sitios, lo que exige mayores esfuerzos de limpieza tanto por parte de las comunidades como de las autoridades”.
Ante la situación, la Red demandó suspender de forma inmediata las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el Golfo de México y anunció una jornada de movilizaciones para el 5 de abril en las regiones afectadas. Al corte del 30 de marzo, el gobierno reportó la recolección de 785 toneladas de hidrocarburo en playas y más de 40 toneladas en el mar. Las investigaciones para determinar el origen continúan; de 13 buques identificados, siete ya han sido revisados, mientras las autoridades mantienen la postura de que la contaminación proviene de tres fuentes: un vertimiento ilegal de un buque y dos emanaciones naturales.