Por Redacción
Ciudad de Mexico, 07 de agosto de 2026.- El repunte de la inteligencia artificial que impulsó los mercados en la primera mitad del año dio un giro negativo en julio, afectando severamente a algunos de los fondos más destacados de Wall Street especializados en tecnología.
Leopold Aschenbrenner, un gestor de unos 25 años, graduado en Economía por Columbia y exempleado de OpenAI, conocido como el ‘Nostradamus de la IA’, vio cómo su fondo perdía un 67% de sus 45.000 millones de dólares (39.000 millones de euros) durante julio. Tras este desplome, que siguió a un periodo en el que había multiplicado por diez el patrimonio de su vehículo de inversión, Aschenbrenner tuvo que vender casi toda su cartera.
El impacto también alcanzó a Whale Rock Capital, la gestora fundada en 2006 por Alex Sacerdote, quien se incorporó previamente en 1999 a Fidelity como analista y gestor de carteras tecnológicas. Al cierre de junio, la firma administraba 19.000 millones de dólares (16.500 millones de euros). Su producto estrella, un fondo especializado en tecnológicas que había registrado una rentabilidad del 72% en la primera mitad del año —casi siete veces superior a la de la Bolsa estadounidense y más de tres veces la del Nasdaq 100—, borró en julio cerca de la mitad de esas ganancias acumuladas.
Según una fuente conocedora del vehículo citada por Bloomberg, el fondo de Whale Rock Capital avanza ahora solo un 36% en lo que va del año. La tendencia negativa se replicó en Coatue, una gestora con más de un cuarto de siglo de historia y 90.000 millones de dólares (unos 78.000 millones de euros) en activos bajo gestión.
El principal fondo de tecnológicas de Philippe Laffont, director de Coatue, cayó casi un 10% el mes pasado, de acuerdo con información de Bloomberg basada en una fuente anónima. Este movimiento redujo a la mitad las ganancias anuales de la estrategia, dejándola en un 14%, lo que representa unos tres puntos porcentuales por debajo del desempeño del Nasdaq 100.