Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La Concachampions 2026 entrará en su fase decisiva de octavos de final con los partidos de vuelta que disputarán los representantes mexicanos Club América, Toluca y Tigres el 18 y 19 de marzo. Los encuentros, que serán transmitidos por FOX One, definirán qué equipos avanzan a la siguiente ronda, con marcadores de ida que dejan al América en posición favorable, al Toluca con una desventaja ajustada y a los Tigres en una situación comprometida.
El miércoles 18 de marzo, el Club América recibirá al Philadelphia Union en el Estadio Ciudad de los Deportes a las 19:00 horas (tiempo del centro de México). Las Águilas defenderán la ventaja mínima de 1-0 que consiguieron en el partido de ida, por lo que un empate les bastaría para clasificar.
Esa misma noche, pero a las 21:00 horas, el Deportivo Toluca enfrentará al San Diego FC en el Estadio Nemesio Diez. Los Diablos Rojos buscan dar vuelta al marcador tras caer 3-2 en el primer encuentro disputado en territorio estadounidense, por lo que necesitan una victoria por al menos dos goles de diferencia para avanzar sin necesidad de tiempos extra.
La jornada de octavos concluirá el jueves 19 de marzo cuando los Tigres de la UANL reciban al FC Cincinnati, también en el Estadio Ciudad de los Deportes a las 19:00 horas. El cuadro regiomontano afronta el reto más difícil, ya que debe remontar una abultada derrota de 3-0 sufrida en la ida, lo que obliga al equipo a ganar por una diferencia de cuatro goles para forzar una prórroga o lograr una goleada aún mayor para clasificar directamente.
La participación de los tres clubes mexicanos en esta fase refleja el dominio tradicional de la Liga MX en el torneo continental, aunque los resultados de ida muestran un panorama diverso. Mientras el América maneja su destino con comodidad, Toluca y Tigres deberán demostrar su capacidad de reacción en casa ante rivales de la Major League Soccer (MLS) que ya han mostrado su poder ofensivo.
El desarrollo de estos encuentros no solo determinará los clasificados a cuartos de final, sino que también servirá como un termómetro del nivel competitivo entre las ligas de México y Estados Unidos en un año clave para el fútbol de la CONCACAF.