Ciudad De México, 14 de julio de 2026.- Un artículo publicado por La Jornada analiza la descomposición de las élites dirigentes en Estados Unidos, afirmando que los imperios muestran su decadencia en la corrupción de sus clases gobernantes. El texto sostiene que el poder militar de ese país “no le vale” y que la “gangrena avanza”, comparando el proceso con la caída de imperios históricos como el Romano, el Español y el Británico.
Según el análisis, el Imperio Romano terminó con inflación masiva, gasto militar creciente y división política, mientras que el Imperio Español concluyó en bancarrota financiera e inflación galopante. Por su parte, el Imperio Británico murió “ahogado por dos guerras mundiales y movimientos de descolonización”. El artículo menciona que Estados Unidos creyó que podría dominar el planeta tras la muerte de la URSS mediante instrumentos económicos, financieros y fuerzas armadas, pero “se equivocó de medio a medio”.
La columna identifica como signos de esta “gangrena” a Donald Trump, Marco Rubio, Pete Hegseth, JD Vance, Kristi Noem, Rusell Vought, Elon Musk, Peter Thiel, Larry Page, Mark Zuckerberg y Bill Gates. Al respecto, el autor escribe: “Los signos de la gangrena son Trump, Marco Rubio, Pete Hegseth, JD Vance, Kristi Noem, Rusell Vought, Elon Musk, Peter Thiel, Larry Page, Mark Zuckerberg, Bill Gates y sus numerosos congéneres”.
El texto también critica la influencia cultural y militar estadounidense. Se afirma que “la ideología Hollywood es despreciada por capas cada vez más amplias de todos los continentes” y que “la fuerza de las bombas, con sus barcos, submarinos, aviones y toda su parafernalia, van en camino de volverse chatarra”. Como primera gran muestra de esa tendencia, el artículo señala la “guerra impotente con Irán”.
Finalmente, la columna reflexiona sobre la naturaleza de los imperios: “Los imperios nunca se rinden: se pudren; no hay imperio sin final”. El autor añade que “los imperios anhelan con vehemencia abarcar, siempre abarcar más y más, territorios, sociedades, riquezas”, pero concluye que existe una oportunidad única para observar este fenómeno: “Tenemos la rara oportunidad de ver al imperio gringo volverse escoria cuando aún conserva un enorme poder militar”.