Por Redacción

Ciudad de Mexico, 21 de marzo de 2026.- Dos buques que transportaban hidrocarburos de origen ruso modificaron sus trayectorias marítimas tras la emisión de una nueva licencia por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la cual prohíbe explícitamente la venta, entrega o descarga de estos productos en Cuba. La medida, publicada el jueves, excluye a la isla caribeña de una flexibilización temporal de sanciones aplicada a otros territorios, provocando el redireccionamiento inmediato de las embarcaciones Sea Horse y Anatoly Kolodkin.

De acuerdo con datos de seguimiento de Marine Traffic, el buque Sea Horse, operando bajo bandera de Hong Kong y con una carga estimada de hasta 200,000 barriles de diésel ruso, tenía inicialmente registrado a La Habana como destino en febrero. Posteriormente, su puerto de arribo fue cambiado a ‘Mar Caribe’ y, tras el anuncio de la sanción estadounidense, la embarcación viró hacia Puerto Cabello en Venezuela. Por su parte, el Anatoly Kolodkin, un navío de bandera rusa sancionado previamente por la OFAC que transporta aproximadamente 700,000 barriles de crudo, figura en los registros con un rumbo hacia Atlantis, un puerto en la costa este de Estados Unidos, aunque se mantiene la incertidumbre sobre la confirmación oficial de este destino final.

La decisión del gobierno estadounidense se enmarca en un contexto de tensión geopolítica que incluye una ofensiva en Medio Oriente contra Irán, motivo por el cual Washington optó por permitir temporalmente el flujo de hidrocarburos rusos en ciertas regiones, pero manteniendo el bloqueo estricto para Cuba, Irán, Corea del Norte, Crimea y los territorios ocupados por Rusia. Medios como El País y La Jornada han reportado que el cambio de rumbo de ambas unidades coincide cronológicamente con la publicación de la licencia restrictiva, evidenciando el impacto directo de la normativa en la logística de suministro energético hacia la isla.

Ante esta situación, el vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío denunció la imposición de coerciones externas. ‘Cuba tiene derecho a importar combustible (…) y los países están sufriendo amenazas ilegales, amenazas ilegítimas si van a exportar combustible a este país’, afirmó el funcionario. Además, reiteró que el sistema político cubano no se negocia, respondiendo a las presiones que buscan condicionar el abasto de energía en el archipiélago.

El desvío de estos cargamentos ocurre mientras Cuba enfrenta una severa crisis energética que ha repercutido también en el abasto de agua potable, agravando las condiciones de vida de la población. La exclusión específica de la isla en la licencia de la OFAC implica que cualquier intento de comercializar o descargar petróleo ruso en territorio cubano queda sujeto a sanciones secundarias para los actores involucrados, cerrando las vías alternativas que la nación intentaba utilizar para mitigar la escasez de combustibles.

La maniobra de los buques refleja la complejidad del mercado energético bajo el régimen de sanciones, donde la vigilancia de la OFAC sobre la flota marítima obliga a los operadores a ajustar sus rutas en tiempo real para evitar incautaciones o penalizaciones financieras. Mientras el Sea Horse busca descargar su contenido en Venezuela, aliado estratégico de La Habana, la situación del Anatoly Kolodkin permanece bajo observación debido a su estatus sancionado y su proximidad a aguas estadounidenses.

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