Ciudad De México, 13 de abril de 2026.- Legisladores de Morena aprobaron una reforma que permite al Gobierno usar hasta el 30 por ciento de los recursos de las Afores para financiar obras estratégicas. La modificación, aprobada el 7 de abril, faculta al gobierno para concentrar la obra pública en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, incluyendo el desarrollo de hospitales y escuelas.
La norma, que fue aprobada la semana pasada en el Senado bajo el nombre de Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica, fomenta la canalización de capital privado, social y público a proyectos carreteros, de trenes y en el ámbito energético. Morena en el Senado aseguró que no está en riesgo el ahorro de los trabajadores con esta nueva legislación.
El senador Miguel Pável Jarero, de Morena, dio su respaldo a la ley y sostuvo que esta permitirá detonar proyectos claves, mejorar la conectividad y generar empleos. “Estamos hablando de más obra para la gente, de un México más conectado y con mayores oportunidades. Y lo decimos con claridad: nunca estará en riesgo ningún ahorro de los trabajadores”, afirmó Jarero.
En contraste, el PRI en la Cámara de Diputados advirtió que el gobierno está quebrado y busca recursos de donde sea y de quien sea, sin importar las consecuencias. Rubén Moreira, coordinador del PRI en San Lázaro, señaló que las reformas son parte de una estrategia derivada de la falta de recursos públicos, la caída en la inversión y el debilitamiento del crecimiento económico. “Morena está buscando recursos de donde sea y de quien sea, sin importar las consecuencias”, dijo Moreira.
Por su parte, una columna de opinión en 24-horas.mx calificó la aprobación como un abuso. “Lo que ocurrió este 7 de abril con la aprobación, por parte de los legisladores de Morena, de la reforma para que el Gobierno meta mano al 30 por ciento de nuestras Afores para financiar sus ‘obras estratégicas’, es un atraco”, escribió el autor.
El mismo columnista añadió críticas sobre la operación de los fondos: “No hay garantías de que nuestro dinero sea bien empleado, ni de que nos lo regresen, no hay reglas de operación claras”. Mientras la bancada oficialista promueve la inversión mixta, la oposición y sectores críticos mantienen su postura sobre los riesgos que implica la disposición de los ahorros de los trabajadores.