Ciudad De México, 28 de mayo de 2026.- A pocos días del inicio del Mundial 2026, las autoridades y operadores en las sedes mexicanas ultiman detalles logísticos, sanitarios y de imagen urbana, enfrentando desde simulacros de contingencias epidemiológicas hasta retos tecnológicos y sociales en los recintos deportivos.

En Baja California, la Secretaría de Salud activó el protocolo de detección para Hantavirus, Sarampión y Ébola en el Aeropuerto de Tijuana. En coordinación con autoridades de salud de California, enlaces de la FIFA y el Centro Operativo de Atención a Contingencias (COPAC), se realizó un simulacro preventivo que incluyó dos escenarios: la detección de un caso en el Aeropuerto Internacional de Tijuana y otro en San Ysidro. El ejercicio simuló la atención a un viajero internacional con síntomas febriles compatibles con enfermedades de alto impacto. Adrián Medina Amarillas, Secretario de Salud de la entidad, señaló: “Es nuestra responsabilidad estar preparados y definir cómo actuar ante una eventualidad de esta naturaleza. Estos ejercicios permiten fortalecer las medidas de seguridad, aislamiento y diagnóstico oportuno para proteger la salud de la población”.

Por su parte, en el Estadio Ciudad de México, los despachadores de cerveza confirmaron que operarán con normalidad durante la justa mundialista, aunque existen incertidumbres sobre el proceso final. Después del juego de semifinales entre Cruz Azul y Chivas, y tras la toma de control del recinto por parte de la FIFA, se solicitó a los vendedores sus datos para generar un listado del personal disponible para los cinco juegos programados. Una despachadora comentó: “Hasta el momento no nos han dicho nada, porque es un proceso que están viendo de cómo trabajamos. Estamos viendo si nosotros, como despachadores de cerveza y refrescos, podemos trabajar durante el Mundial”.

Un desafío operativo reportado por los cerveceros es el manejo de terminales para pagos con tarjeta debido a intermitencias en la red. Desde la reinauguración del estadio, los puestos de alimentos y bebidas dejaron de aceptar efectivo, implementando Grupo Ollamani un ecosistema digital cashless donde los aficionados recargan tarjetas. Sin embargo, trabajadores del sector indicaron: “A la gente le ha causado un poco de malestar y también le tienen un poco de desconfianza al método del QR, entonces los clientes prefieren no comprar. Además, las máquinas (terminales de pago) a veces se traban y a veces se les va el internet”. Pese a esto, Anheuser-Busch InBev, patrocinador de la FIFA, reportó un aumento del 27% en ingresos de su cartera de cervezas sin alcohol y prevé que este crecimiento escalé con motivo del torneo.

En materia de imagen urbana, la Alameda Central en la Ciudad de México atraviesa un proceso de remodelación apresurado para lucir durante el Mundial. Las autoridades buscan liberar el espacio de comercio ambulante para resaltar el valor histórico del parque. Carlos Cervantes Godoy, coordinador general de la Autoridad del Centro Histórico (ACH), describió la situación como un “estira y afloja”, pues “algunos grupos de comerciantes se resisten a salir del espacio público”.

Por Editor

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