Por Redacción

Bogotá, 01 de agosto de 2026.- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha prometido un alineamiento total con los Estados Unidos de Donald Trump y su intención de unirse al Escudo de las Américas. Como candidato, De la Espriella celebró el ataque militar del 3 de enero en Caracas, operación en la que Estados Unidos capturó al heredero de Hugo Chávez.

Un informe de la consultora Colombia Risk Analysis señala que la llegada de De la Espriella a la Presidencia “profundizará la influencia de Estados Unidos sobre la relación entre Colombia y Venezuela”. El documento indica que “su cercanía política con la Administración Trump y su disposición a respaldar los intereses de la Casa Blanca en seguridad, migración y política regional hacen probable que Bogotá adopte una agenda altamente alineada con Estados Unidos, reduciendo la probabilidad de desarrollar una estrategia propia frente a Caracas en el mediano plazo”.

Esta postura representa un notable giro en la política exterior con respecto al izquierdista Gustavo Petro, quien restableció al comienzo de su periodo las relaciones con la República Bolivariana. Tanto De la Espriella como su vicepresidente, José Manuel Restrepo, han insistido en que las relaciones entre Bogotá y Caracas estarán canalizadas a través del Departamento de Estado norteamericano. Un alto funcionario diplomático sintetizó la situación afirmando: “Al final del día es una relación trilateral, que pasa inevitablemente por Estados Unidos”.

Todavía es una incógnita cómo será el trato de De la Espriella con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien gobierna bajo la tutela de Washington desde la captura de Nicolás Maduro en los primeros días de este año. Apenas unas horas antes de los terremotos del 24 de junio, Rodríguez llegó a felicitar al “gobierno electo de Colombia”, sin mencionar por nombre propio a De la Espriella, y pidió mantener “relaciones de respeto, cooperación y amistad”. Cabe destacar que, como abogado penalista, De la Espriella defendió a Alex Saab, ahora preso en Miami, acusado de ser el testaferro de Maduro.

Los observadores coinciden en que Colombia puede ser, por mucho, el principal beneficiado tanto de una apertura económica en Venezuela como de la necesaria reconstrucción después de los dos devastadores terremotos del 24 de junio. Ante este escenario, un líder gremial colombiano afirmó sobre el activo rol que deben asumir los empresarios: “O lo hacemos nosotros o lo hace otra gente”.

Sergio Guzmán, director de Colombia Risk Analysis, apuntó que “cada vez se hace más claro que la transición democrática en Venezuela no es un asunto de corto plazo”.

Por Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *