Por Redacción
Ceuta, 01 de agosto de 2026.- Los grupos políticos del Parlamento Europeo que mantienen una línea más dura sobre migración criticaron al Gobierno español tras ver imágenes de decenas de miles de personas cruzando la frontera entre Ceuta y Marruecos. Mientras la ciudad permanece cerrada a cal y canto, hasta 25.000 personas han decidido regresar a territorio marroquí después de pasar la noche en las calles, el monte o parques.
Manfred Weber, presidente del PPE y del grupo popular en el Parlamento Europeo, vinculó la situación con la regularización masiva. “Situación alarmante en la frontera española. Son consecuencia directa del efecto llamada que supone la regularización masiva”, declaró Weber. Por su parte, Jordan Bardella, presidente del grupo Patriots, reclamó la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de Exteriores, José Manuel Albares, señalando que es “responsabilidad directa de las autoridades españolas”.
François-Xavier Bellamy, vicepresidente del grupo en el Parlamento, indicó que “el Gobierno español anuncia un plan de regularización masiva. Consecuencia lógica: mientras ya ha recibido más de un millón de solicitudes, miles de extranjeros fuerzan hoy su frontera en Ceuta”. El grupo popular ha planteado que esta situación se aborde en el primer pleno que se celebrará en septiembre.
Desde Italia, el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, defendió el cierre del Espacio Schengen con España. Tajani afirmó que “las imágenes que llegan desde Ceuta demuestran cómo la decisión del Gobierno de Madrid de otorgar la ciudadanía española, por tanto europea, a más de 500.000 inmigrantes irregulares es profundamente errónea e incentiva el tráfico de seres humanos”. Michel Barnier, excomisario europeo, añadió que “si un Estado miembro toma decisiones que crean un factor de atracción para la migración irregular, debemos poder proteger nuestras fronteras de inmediato, particularmente con España”.
En el terreno, las cifras hablan de una llegada de 50.000 personas en apenas un día, aunque han salido casi la mitad. Con el Ejército español movilizado y colaborando con la Guardia Civil, Marruecos facilitó el retorno de quienes querían salir. Sin embargo, fuentes policiales reportan que hasta 41 personas han muerto en el intento de pasar la frontera. Muchos inmigrantes relatan ataques de vecinos durante la noche; Alí, de 22 años, quien llegó a nado, dijo: “He dormido en el monte, porque la gente nos echaba con piedras y pistolas”.
La actividad comercial en Ceuta está paralizada: mercados, boutiques, bares y gasolineras han echado el cierre. “Todo está cerrado para comer, las tiendas no nos dejaron entrar”, comentó Alí, mientras otros migrantes en marcha hacia la frontera expresaban: “Tenemos hambre”. Los puestos fronterizos abrieron trayectos por tierra registrando un flujo continuo de personas durante horas.