Por Redacción
Perú, 29 de julio de 2026.- Keiko Fujimori tomó posesión este martes como presidenta de Perú, tras recibir la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Miguel Ángel Torres. Durante su discurso de inauguración, la nueva jefa de Estado anunció un incremento del 15% al salario mínimo, el cual aumentará de 1,130 soles a 1,300 soles.
En materia social, Fujimori informó sobre una pensión universal para los adultos mayores en situación de pobreza. “Iniciaremos duplicando el monto de Pensión 65, de 350 soles bimestrales a 700 soles bimestrales para los adultos mayores en situación de pobreza extrema”, declaró la presidenta, quien señaló que estos sectores “han sido históricamente postergados”.
Respecto a los lineamientos de su gobierno, Fujimori estableció que las dos prioridades inmediatas serán atender los efectos del fenómeno El Niño y reforzar la seguridad de los ciudadanos. Anunció que las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente las operaciones de seguridad y el control del orden interno en las zonas donde se haya declarado el estado de emergencia.
“En materia de seguridad, vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas. Allí donde el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno”, afirmó. Además, adelantó que emprenderán “una profunda reforma penitenciaria para que las cárceles vuelvan a ser centros de reclusión y no centros de operaciones del crimen organizado”.
Fujimori mencionó que recibe “un Estado debilitado por la improvisación” y agregó: “Recibimos un Estado debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos. En muchos casos, las instituciones cayeron”. Frente a lo que denominó “frentes de emergencia nacional”, aseguró que emplearán “recursos extraordinarios”.
“Desde este 28 de julio de 2026, empezaremos a escribir nuestro futuro por los próximos cinco años. Ni un día más”, expresó la presidenta. Sobre la duración de su mandato, indicó: “A partir de este momento se inicia un cronómetro irreversible. Nos esperan mil 826 días de gestión en los que cada ministerio, cada región y cada funcionario público tendrá que trabajar intensamente, con metas medibles y rendición de cuentas constantes”.
La mandataria también hizo referencia a la “importancia de la Iglesia católica en la formación cultural y moral” y prometió trabajar “incansablemente por un país seguro, próspero y unido”, enfatizando que las acciones de su gobierno se centrarán en el presente “y no en las próximas elecciones”.