Budapest, 26 de junio de 2026.- La Policía de Hungría arrestó a un ciudadano de 30 años en el Distrito II de Budapest, bajo la sospecha del uso ilegal de cuerpos humanos. Las fuerzas de seguridad confiscaron una cantidad significativa de restos, incluidos cráneos, fragmentos óseos y tejido dérmico facial preparado, tras registrar los bienes inmuebles y el vehículo vinculados al sospechoso.
La investigación penal comenzó cuando las autoridades recibieron alertas de que un camillero, empleado en un centro hospitalario de la capital, “almacenaba partes del cuerpo humano tanto en su lugar de trabajo como en su hogar”, según citó el medio Telex. Durante los allanamientos, el personal policial incautó dispositivos electrónicos y diversos restos humanos.
En los sitios registrados se halló un rostro humano preparado, piel facial, huesos guardados en una maleta, una parte inferior de la pierna completa, un cerebro, una mano, cráneos y un corazón dentro de un frasco de conservas. Las indagaciones preliminares revelaron que el sujeto poseía un marcado interés por las disciplinas de anatomía y patología, además de realizar disecciones en animales.
La hipótesis policial sostiene que el individuo obtenía los restos gracias a su actividad laboral y mediante la profanación de sepulturas en cementerios abandonados, localizados tanto en territorio húngaro como en Eslovaquia. Respecto al motivo de la colección, el acusado declaró que “se siente particularmente atraído por las partes del cuerpo humano, con las cuales ya ha preparado comida para sí mismo de diferentes maneras y ha consumido de ellas”.