Bürgenstock, 22 de junio de 2026.- Las delegaciones de Estados Unidos e Irán continúan trabajando en Suiza para aclarar la apertura del estrecho de Ormuz y el alto el fuego en Líbano, en medio de tensiones provocadas por nuevas amenazas del presidente Donald Trump. Las conversaciones oficiales se desarrollan en la llamada Cumbre del Lago de Lucerna, específicamente en el complejo turístico de Bürgenstock, en los remotos Alpes suizos, donde se negocian los detalles de un acuerdo para poner fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero.
JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, se reunió este domingo con representantes iraníes, incluyendo a Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento de Irán, y Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores iraní. La reunión contó con la mediación de representantes de Pakistán y Qatar. Vance aseguró que existe una oportunidad para “dar vuelta a la página” y redefinir la relación entre ambos países después de décadas de confrontación, mientras que junto a los primeros ministros de Catar y Pakistán reportó que se habían producido “grandes avances” en las horas previas al encuentro.
Sin embargo, la atmósfera se complicó tras mensajes publicados por Donald Trump en la red Truth Social, donde exigió que Irán detenga el apoyo a Hezbollah y advirtió: “Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán con mucha fuerza, igual que la semana pasada, ¡pero aún más!”. El mandatario estadounidense elevó la tensión amenazando con reanudar una ofensiva militar si Teherán mantiene su apoyo al grupo libanés o intenta cerrar nuevamente el estrecho de Ormuz.
Las declaraciones de Trump provocaron una reacción inmediata. Mohammad Bagher Qalibaf respondió que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder si reciben nuevas amenazas. Según medios estatales iraníes, las conversaciones entraron en una fase complicada tras la publicación de los mensajes. Reportes indican que la delegación iraní, encabezada por Qalibaf, dejó el edificio sede luego de las amenazas, y el ministro Abbas Araqchí evitó hacerse fotos estrechando la mano de sus contrapartes estadounidenses.
A pesar de estos hechos, un alto diplomático de EE.UU. que participa en el encuentro aseguró que, contrariamente a las informaciones falsas que circulan intensamente, “los iraníes siguen aquí y las conversaciones continúan”. El diplomático añadió: “Prevemos seguir trabajando durante toda la noche del domingo 21 de junio”. Funcionarios involucrados en el proceso también aseguraron que la delegación iraní sigue comprometida con las negociaciones y no ha manifestado intención de abandonarlas.
El objetivo del memorando de entendimiento adoptado por Washington y Teherán es lograr la reducción de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán, la reapertura permanente del estrecho de Ormuz y el alivio de diversas sanciones económicas. Un alto diplomático estadounidense explicó que las conversaciones se centraron en “aclarar algunos de los mensajes confusos de Irán sobre el estrecho (que ayer declaró de nuevo su cierre) y establecer mecanismos de prevención de conflictos para garantizar que el estrecho permanezca totalmente abierto”. Mientras tanto, Washington dijo que los buques siguieron navegando por la ruta marítima del estrecho.
