Ciudad de Mexico, 31 de mayo de 2026.- El autor Óscar Hernández evoca su paso por el sistema educativo, recordando a los profesores y directivos que estuvieron presentes desde su educación básica hasta la universitaria, al tiempo que admite haber sido un alumno “no tan brillante, inquieto tirándole a latoso e impertinente”, aunque con ocasionales “chispazos” para acertar respuestas correctas.

En su etapa en la primaria Morelos, Hernández menciona a la profesora María Luisa León Tapia, a su hija Andrea, así como a las maestras ‘Tulita’, Elvira, Noemí y Chonita. También recuerda a los profesores Humberto Ramiro, Héctor Jaime, Ramón y al director Antonio Gutiérrez Luna. Sobre esos años, el autor confiesa: “Ya en quinto y sexto grado me ‘pinteaba’ las clases, no cumplía con mis tareas y era parte de un grupito de niños que molestaban a sus compañeras”.

Posteriormente, asistió a la secundaria Aquiles Serdán, donde tuvo como maestros a Quirino Flores, Jorge Meza, Esperanza Falcón, José Hernández, Juan Guzmán, Adelaido Orihuela, Carmen, María de los Ángeles y Cuauhtémoc Zenteno López, quien fungía como director. De esta época, Hernández relata que estaba “‘fichado’ por varios profesores”, estuvo en más de tres ocasiones a punto de ser expulsado y hubo abundantes citatorios para que su madre acudiera a la dirección.

Su formación continuó en una preparatoria particular nocturna ubicada en la colonia Cacho. Más tarde ingresó al Metropolitano (original), institución dirigida por el Ingeniero Horacio Risk Molinar. Allí conoció a Francisco Javier Ortiz Franco, al Ingeniero Rubén Dávila Infante, a la profesora Lupita Martínez y al Licenciado Gerardo Dávila Infante. Respecto a su conducta en este nivel, señaló: “Aumentaron las inasistencias (para irnos a Bol Corona), fumaba en los sanitarios de la escuela, les faltaba el respeto a los maestros, un profe me apodó ‘el mil amores'”.

Finalmente, el autor estudió en la Escuela de Derecho de la UABC Zona Costa, donde le tocó vivir la huelga de 1980-1981. En la universidad recordó a los licenciados López Gutiérrez, Anaya Bautista, Rodríguez Montoya, Guadalajara, Hernández Calzada, Varela, María Esther Rentería, Gama Pérez y Aidé Juárez. Aunque intentó cambiar su actitud, afirmó: “traté de ser más serio, pero no lo logré del todo, era conocido como ‘El Tribuno'”.

Por Editor

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