Ciudad De México, 16 de abril de 2026.- El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su presión sobre Irán mediante un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y un nuevo paquete de sanciones económicas, estrategia que busca golpear directamente la economía del régimen persa. Paralelamente, el Senado de Estados Unidos rechazó este miércoles una resolución que pretendía impedir que el mandatario ordene nuevos ataques sin la autorización previa del Congreso.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que, tras 48 horas del bloqueo ordenado por Trump, se ha impedido el paso de 10 buques con origen o destino en Irán. El organismo militar afirmó en la red X que “cero barcos han roto el bloqueo de EE.UU. desde que comenzó el lunes”. Asimismo, detalló que un buque de carga con bandera iraní que intentó evadir el cerco el martes fue “exitosamente redirigido” por el destructor USS Spruance y obligado a regresar al puerto de Bandar Abbás.
Sin embargo, existen reportes contradictorios sobre la efectividad total del cierre marítimo. Aunque el Centcom asegura que las fuerzas estadounidenses, incluyendo 5,000 marinos del Grupo de Ataque del Portaaviones Abraham Lincoln, están listas para actuar contra cualquier violación, datos de plataformas de monitoreo indican que al menos tres petroleros cruzaron el estrecho de Ormuz el martes. Estos barcos, no obstante, partieron de puertos no iraníes, mientras que las interdicciones se han aplicado específicamente a embarcaciones que salen o se dirigen a puertos de Irán.
En el frente económico, la administración Trump sancionó a más de una veintena de personas, empresas y embarcaciones vinculadas a una red de transporte de crudo operada por Mohammad Hossein Shamkhani. El Departamento del Tesoro señaló que esta red movía millones de dólares mediante esquemas opacos, incluyendo intercambios de petróleo por oro. Las advertencias se han extendido a instituciones en China, Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y Omán, notificándoles que sufrirán consecuencias si continúan facilitando operaciones iraníes.
Mientras la ofensiva continúa, el Senado estadounidense fracasó en su intento de limitar los poderes bélicos del presidente, con una votación de 47 contra 52. La iniciativa, impulsada por la oposición demócrata para invocar la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, contó con el apoyo del republicano Rand Paul, pero fue rechazada por la mayoría. El senador demócrata Tim Kaine, encabezando la propuesta, calificó la guerra como “ilegal, que no es popular y que está resultando un desastre para los estadounidenses y sus familias”.
A pesar del rechazo legislativo y de que algunos republicanos comienzan a mostrar diferencias con la decisión de Trump de iniciar la guerra, que comenzó el 28 de febrero, la administración mantiene su curso. En una entrevista con Fox Business, el presidente aseguró que el conflicto está “muy cerca de terminar”, aunque los legisladores se enfrentan ahora al plazo legal de 60 días para la autorización de fuerzas, el cual vence el próximo 1 de mayo.