Cabo Cañaveral, 12 de abril de 2026.- La misión Artemis II marcó el regreso del ser humano a la órbita de la Luna tras más de medio siglo, convirtiéndose en la primera expedición en viajar al satélite natural desde la del Apolo 17 en 1972. El lanzamiento tuvo lugar el 1 de abril desde Cabo Cañaveral, en Florida, utilizando el cohete Space Launch System (SLS), descrito como el más grande y potente que posee la NASA, con la tripulación a bordo de la cápsula Orión.
Durante sus diez días de duración, la misión completó otros hitos históricos, entre ellos convertirse en la expedición espacial que más se alejó de la Tierra. La nave Orión, una vez desacoplada del cohete, permaneció 25 horas en la órbita terrestre mientras los ingenieros verificaban los paneles solares y sistemas antes de aprobar la maniobra de inyección translunar. Posteriormente, la cápsula llegó al área de influencia de la Luna el pasado lunes para comenzar un sobrevuelo de siete horas.
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), sobrevolaron la cara oculta de la Luna. Durante este trayecto, la tripulación fotografió la superficie lunar y describió a la agencia espacial lo que observaba con sus propios ojos. Uno de los momentos críticos ocurrió cuando la nave perdió contacto durante el sobrevuelo de la zona no visible. Además, los astronautas presenciaron un eclipse solar total mientras orbitaban el satélite.
A pesar de los logros, la misión enfrentó contratiempos operativos. El lanzamiento original sufrió dos meses de retraso debido a problemas técnicos. Ya en el espacio, el retrete de la Orión comenzó a fallar poco después del despegue, presentando dificultades con el sistema de evacuación de aguas residuales, en particular con la orina. Aunque la NASA precisó que el inodoro estaba operativo, los problemas no se resolvieron por completo, lo que obligó a los astronautas a recurrir a alternativas similares a pañales para adultos.