Matanzas, 03 de abril de 2026.- El buque petrolero ruso Anatoly Kolodkin atracó en el puerto de Matanzas alrededor de las cuatro de la mañana del martes, hora de México, con 730 mil barriles de crudo a bordo, marcando el primer cargamento energético que recibe Cuba desde enero. Tras este arribo, Rusia prepara un segundo envío de petróleo a la isla, decisión que fue tomada durante una reunión celebrada en San Petersburgo con representantes cubanos.
El ministro de Energía ruso, Serguéi Tsiviliov, informó sobre la nueva entrega y declaró: “Un buque ruso rompió el bloqueo. Ahora se está cargando el segundo. No abandonaremos a los cubanos”. Por su parte, la Cancillería de La Habana señaló que “esta valiosa ayuda llega en medio del cerco energético impuesto por Estados Unidos, que intenta asfixiar a la población cubana”.
Ante estos movimientos, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advirtió que la política de sanciones de EE.UU. no ha cambiado y que la decisión de permitir el paso de buques se evaluará caso por caso. Leavitt afirmó que Estados Unidos se reserva su derecho a apoderarse de las embarcaciones “si es legalmente aplicable”, en caso de que tomen rumbo a Cuba y violen la política estadounidense.
El presidente Donald Trump restó importancia a que Moscú rompiera el bloqueo impuesto por Washington, el cual, según los reportes, fue establecido tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela en enero. Trump desestimó que la llegada de crudo tuviera impacto en la situación de la isla y declaró: “No me molesta (…) tienen un mal régimen, tiene un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa”.
La llegada del combustible es crítica para Cuba, que precisa diariamente unos 100,000 barriles para satisfacer sus necesidades energéticas, de los cuales solo unos 40,000 proceden de la producción nacional. La imposibilidad de cubrir la demanda ha provocado prolongados apagones diarios y una parálisis casi total de la economía.