Matamoros, 03 de abril de 2026.- A mil días de la explosión ocurrida la mañana del 29 de junio de 2023, la familia de Thalía exige justicia y reparación del daño a la empresa ENGIE, ya que denuncian que no existen sanciones contra la compañía ni resarcimiento para la víctima, quien sobrevivió con quemaduras en el 70% de su cuerpo, amputaciones en todos sus dedos y secuelas irreparables en su salud.

La explosión fue provocada por la acumulación de gas natural debido a una fuga en la calle que migró hacia el drenaje y subió hasta el baño del departamento que Thalía apenas iba a habitar. Desde el día del siniestro, personal de investigación en compañía de la Fiscalía Estatal de Tamaulipas y ante la presencia de técnicos de ENGIE inspeccionó el inmueble y los alrededores, donde con aparatos especializados se tomaron mediciones que detectaron gas natural en el registro del drenaje del domicilio afectado, arrojando las lecturas un nivel de explosividad altamente peligroso.

Directivos de ENGIE en Matamoros fueron notificados desde el primer momento y se les solicitó revisar la fuga para evitar más riesgos y asistir a las víctimas; sin embargo, la empresa de origen francés optó por no acatar dicha solicitud y prefirió negar lo ocurrido. Posteriormente, en diciembre de 2024, un peritaje descubrió las tuberías de gas a una distancia indebida del drenaje y concluyó que la explosión fue causada por el gas natural del ducto, señalando a la empresa como responsable del siniestro.

En estos mil días, abogados de ENGIE sostuvieron tres reuniones con la víctima, sus familiares y representantes legales. Una reunión fue para dar formalidad a la comunicación, otra, solicitada por ENGIE, fue para amenazar a la familia y exigirles no hablar del caso en medios o redes sociales, y la tercera fue para ejercer lo que la familia describe como gaslighting corporativo, negando los argumentos a pesar de las evidencias y revictimizando a Thalía.

Actualmente existe una carpeta de investigación abierta ante la Fiscalía del Estado de Tamaulipas con avances significativos, pero con retrasos burocráticos que, según la familia, han permitido que directivos de la empresa acusada abandonen el país. Por su parte, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) tiene en sus oficinas denuncias por episodios de fugas y explosiones, ya con dictámenes en contra de la empresa regulada, pero no ha aplicado multas por dichas irregularidades ocurridas en los últimos cinco años.

Thalía ha pasado por más de 20 cirugías y la familia enfrenta deudas de casi 2 millones de dólares derivadas del incidente.

Por Editor

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