Por Redacción
Tegucigalpa, 23 de marzo de 2026.- El presidente de Honduras, Nasry Asfura, y la enviada especial de Estados Unidos, Kristi Noem, sostuvieron reuniones en la capital hondureña para avanzar en acciones conjuntas contra el narcotráfico y la migración, en el marco de la iniciativa ‘Escudo de las Américas’ promovida por el mandatario estadounidense Donald Trump. Aunque existen discrepancias en las fuentes sobre la fecha exacta del encuentro, las autoridades confirmaron la buena comunicación para trabajar por una América más próspera.
Durante el intercambio, el jefe de Estado hondureño destacó la receptividad de ambas partes para abordar temas críticos de seguridad. “Hubo muy buena comunicación para avanzar en acciones conjuntas… con muy buena receptividad donde se abordaron temas como migración y seguridad para trabajar juntos y hacer una América más próspera”, afirmó Asfura tras los contactos diplomáticos.
Por su parte, el ministro de Seguridad de Honduras, Gerson Velásquez, garantizó el empeño de las instituciones nacionales para coordinar esfuerzos con las agencias federales de Estados Unidos. “Garantizamos que vamos a poner todo nuestro empeño para poder trabajar conjuntamente y coordinadamente entre nuestras instituciones nacionales y las diferentes agencias federales de los Estados Unidos para combatir más eficientemente el crimen”, declaró el funcionario.
La reunión se desarrolla en un contexto donde Honduras enfrenta operaciones de pandillas como la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, organizaciones que han sido declaradas terroristas por Washington. La estrategia busca aliar a países latinoamericanos para desmantelar los cárteles de droga que operan en la región, aunque no se han divulgado detalles específicos sobre los acuerdos tácticos o las agencias particulares que participarán en la coordinación.
Cabe señalar que la enviada especial Kristi Noem abandonó el lugar sin ofrecer declaraciones a la prensa, centrando las declaraciones oficiales en las figuras hondureñas. La colaboración entre ambos gobiernos busca optimizar la respuesta ante el crimen organizado, aprovechando la ventana de oportunidad abierta por la administración Trump para reforzar la seguridad en el istmo centroamericano.
Este acercamiento marca un paso relevante en la política exterior de Honduras bajo la administración de Asfura, priorizando la alineación con Estados Unidos en materia de seguridad como eje central para reducir la violencia y controlar los flujos migratorios irregulares hacia el norte.