El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, en una imagen de archivo. EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Por Redacción

Natanz, 21 de marzo de 2026.- La tensión militar entre Estados Unidos e Irán alcanzó un nuevo punto crítico este sábado tras reportes de ataques contra la instalación nuclear de Natanz y arsenales costeros en la República Islámica, mientras el precio del petróleo Brent superaba los 105 dólares por barril, marcando un aumento superior al 50% en el último mes.

La Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) denunció un ataque “estadounidense-israelí” contra sus instalaciones en Natanz. Sin embargo, existe una contradicción en las fuentes, pues mientras organismos iraníes atribuyen la acción a una coalición, fuerzas armadas israelíes han declarado no estar al tanto de dicho operativo, sin que hasta el momento se haya emitido una confirmación oficial por parte de Washington o Tel Aviv sobre la autoría específica del golpe a la infraestructura nuclear.

Paralelamente, se registró el lanzamiento de dos misiles balísticos y ataques con bombas de 5,000 libras, equivalente a más de dos toneladas de explosivos, contra objetivos a lo largo de la costa iraní. Estos eventos se enmarcan en un conflicto que lleva tres semanas de escalada, iniciado aproximadamente el 28 de febrero, y que ha puesto bajo presión al Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% de las exportaciones globales de crudo.

Ante la volatilidad en los mercados energéticos, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció medidas económicas excepcionales para contener el alza de precios. Entre estas acciones destaca la autorización para la venta de 140 millones de barriles de petróleo iraní que se encontraban varados, una maniobra destinada a aumentar la oferta disponible y estabilizar los costos frente a la especulación generada por los enfrentamientos.

El jefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), Brad Cooper, figura como uno de los involucrados en la coordinación de las operaciones militares en la región, aunque no se han detallado declaraciones específicas sobre los daños materiales o víctimas resultantes de los ataques reportados en Natanz y los arsenales subterráneos costeros.

La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional debido a la proximidad de las instalaciones nucleares a zonas pobladas y la capacidad de respuesta de Irán, que anteriormente ha demostrado su disposición a utilizar misiles balísticos como parte de su doctrina de defensa ante agresiones externas.

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