Por Redacción
Quintana Roo, 19 de marzo de 2026.- La industria financiera mexicana se reunió este miércoles en la 89 Convención Bancaria para debatir el rumbo del crédito y la inversión ante un escenario económico marcado por la cautela y los registros históricos de ganancias. Mientras el gobierno federal impulsa un plan de inversión de 5.6 billones de pesos para alcanzar un crecimiento del 3%, los directivos de los bancos más grandes del país mostraron posturas divergentes: Manuel Romo, de Banamex, llamó a la prudencia ante riesgos globales, mientras que Carlos López-Moctezuma, de BanCoppel, apostó por acelerar la expansión digital y el apoyo al PIB.
En su intervención, el director general de Banamex alertó sobre la necesidad de mantener la disciplina en el otorgamiento de créditos, citando como factores de riesgo la volatilidad en los precios de los combustibles y las tensiones geopolíticas, específicamente la guerra en Irán. Romo recomendó que el Banco de México (Banxico) mantenga una pausa en las tasas de interés para no asfixiar la recuperación económica, aunque insistió en que la prevención es clave para evitar una crisis sistémica en el corto plazo.
Por su parte, Carlos López-Moctezuma, titular de BanCoppel, presentó una visión más agresiva orientada al crecimiento. Destacó que el objetivo principal de la banca debe ser elevar la inversión y apoyar el avance del Producto Interno Bruto. Durante su discurso, reconoció los desafíos persistentes en materia de fraudes y ciberseguridad, pero subrayó el éxito de su institución en la digitalización, reportando un crecimiento del 40% en el uso de transferencias SPEI y operaciones con tarjetas digitales durante el último año.
El contexto macroeconómico fue delineado por María del Carmen Bonilla Rodríguez, subsecretaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), quien reveló los detalles del Plan de Inversión 2026-2030. La funcionaria explicó que la estrategia gubernamental busca movilizar recursos equivalentes a 5.6 billones de pesos para cerrar la brecha de desarrollo y fomentar un crecimiento sostenido cercano al 3%, una meta que requiere la colaboración activa del sector privado y la banca tradicional.
Las cifras presentadas durante la convención reflejan una realidad compleja para la economía nacional. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Valor Agregado Bruto de la economía informal creció un 1.8% anual en 2025, superando el avance del PIB formal que apenas llegó al 0.5%. Este fenómeno ocurre simultáneamente con la pérdida de 26,510 patrones registrados en el último año, lo que evidencia una contracción en el tejido empresarial formal que la banca busca contrarrestar mediante mayor acceso al financiamiento.
A pesar de las advertencias sobre el entorno global, el sector bancario reportó resultados excepcionales. De acuerdo con análisis de mercado, las ganancias de la banca en México alcanzaron un récord de 304,000 millones de pesos en 2025. Este desempeño robusto se da en medio de una competencia intensificada entre las instituciones tradicionales y las nuevas fintechs o neobancos, que continúan ganando terreno en segmentos de pago y ahorro, obligando a los bancos establecidos a acelerar sus propios procesos de transformación tecnológica.
La 89 Convención Bancaria concluyó con un llamado a la unidad entre el sector público y privado para enfrentar los desafíos estructurales. La discusión dejó claro que, aunque existen diferencias en la estrategia inmediata entre la prudencia defensiva y la ofensiva de crecimiento, ambos bandos reconocen que la estabilidad financiera y la inclusión son pilares indispensables para la recuperación económica de México en el sexenio actual.