Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- Autoridades mexicanas hallaron seis cuerpos en un cementerio clandestino en Comondú, Baja California Sur, en medio de una ola de violencia que se extendió por al menos cinco estados del país durante la primera quincena de marzo. Los hechos incluyen el asesinato de un líder sindical en Oaxaca, la captura de un presunto líder criminal en Baja California, enfrentamientos armados en Nayarit y un aumento del 205% en desapariciones en la región de Comondú.
En el municipio de Comondú, Baja California Sur, la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas localizó una fosa con los restos de cinco hombres y una mujer, aún sin identificar. La titular de la fiscalía, Flor Leticia Peña Martínez, informó que la investigación continúa. El hallazgo se da en un contexto donde las desapariciones en ese municipio se dispararon de 19 casos en 2024 a 58 en 2025, y donde 51 personas siguen sin localizar desde enero del año pasado, según datos oficiales.
Paralelamente, en Juchitán, Oaxaca, fue asesinado el líder sindical Julio César Pineda, elevando a nueve los homicidios registrados en marzo en esa zona, de los cuales ocho ocurrieron en Juchitán y uno en Salina. En Tecate, Baja California, la violencia se recrudeció con el asesinato de un hombre y su hijo de 14 años, entre otros incidentes reportados por medios locales, lo que contrasta con cifras oficiales que señalan una reducción delictiva en la entidad.
En Nayarit, en el municipio de Huajicori, se registraron reportes y videos de un enfrentamiento armado, aunque el gobernador de la entidad descartó afectaciones mayores. Mientras tanto, en Culiacán, Sinaloa, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) capturaron a Francisco Javier Ibarra Romo, alias ‘El Burro’, y a dos de sus presuntos colaboradores, identificados como Rigoberto ‘N’ y Gustavo ‘N’.
Estos eventos simultáneos reflejan la persistencia de diversos tipos de violencia en distintas regiones de México, desde la violencia en espacios educativos y sociales hasta los enfrentamientos entre grupos delictivos y la crisis de desapariciones forzadas, un fenómeno que autoridades federales y estatales continúan enfrentando.