Por Redacción
La República, 15 de marzo de 2026.- Los grupos parlamentarios de Morena, PT y PVEM anunciaron su respaldo firme al denominado ‘Plan B’ de reforma electoral presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, después de que su iniciativa original no alcanzara la mayoría calificada en la Cámara de Diputados. El acuerdo, sellado en reuniones celebradas entre el viernes y este lunes en las sedes del Legislativo y con la participación de la Secretaría de Gobernación, busca impulsar cambios constitucionales para abaratar el sistema electoral y eliminar lo que califican como privilegios históricos.
Senadores y diputados de las tres fuerzas políticas manifestaron su apoyo “total e incondicional” a la nueva propuesta, argumentando que su objetivo central es “terminar con los privilegios que durante años han encarecido innecesariamente nuestro sistema político”. La declaración conjunta emitida por los grupos parlamentarios enfatiza el alineamiento con la mandataria y su proyecto de transformación.
El respaldo se concretó luego de que la versión inicial de la reforma electoral no obtuviera los votos necesarios para su aprobación, lo que obligó al gobierno federal a diseñar una alternativa que pudiera conseguir los consensos mínimos requeridos. La noche del viernes, representantes de la Secretaría de Gobernación y las dirigencias nacionales de Morena, PT y PVEM celebraron una reunión clave donde ultimaron los detalles del apoyo conjunto.
Como parte de la estrategia para consolidar el respaldo, el Partido del Trabajo lanzó una campaña en redes sociales promoviendo las alianzas con Morena y el PVEM para “consolidar la Cuarta Transformación”. La campaña destaca la unidad de los partidos que conforman la coalición gobernante y enfatiza los beneficios de la reforma para el erario público.
La iniciativa del ‘Plan B’ se presentará formalmente al Senado de la República durante los próximos días, según lo anunciado por las bancadas oficialistas. Aunque no se han revelado todos los detalles específicos de la propuesta, se espera que incluya medidas concretas para reducir el presupuesto destinado a los órganos electorales y eliminar prerrogativas consideradas innecesarias.
Este movimiento político se enmarca en los esfuerzos de la administración de Sheinbaum Pardo por avanzar en su agenda de reformas estructurales, luego de los reveses legislativos sufridos en las semanas anteriores. El éxito de este ‘Plan B’ dependerá de la capacidad del oficialismo para mantener la cohesión de su coalición y lograr los votos necesarios en ambas cámaras del Congreso de la Unión.